PRIISTAS DESPLAZANA MORENISTAS Y NARCOPOLÍTICOS DE MORENA
Por: Alfredo MARTÍNEZ DE AGUILAR/Revista MUJERES

DINAMITAN A LA 4T: USAN Y TRAICIONAN AL CRIMEN ORGANIZADO POR SALVARSE DE EU
- Las investigaciones del Gobierno de los Estados Unidos y de México revelan que Miguel “Quetu” Sánchez Altamirano era un peón en el tablero de Emilio Montero Pérez y sus ligas con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
- Jorge Amílcar Olán goza hasta ahora de total impunidad porque ir tras él es ir tras Andy e ir tras este conduce a AMLO, porque todo el entramado de corrupción fue construido, consentido y alimentado desde Palacio Nacional.
La terca realidad que finalmente termina por imponerse confirma que la génesis de la inseguridad y brutal violencia en México no es solo el narcotráfico, sino sobre todo la narcopolítica y la narcoeconomía.

Sostenerlo no es una estúpida aberración y menos todavía hacer apología del delito, toda vez que así lo prueban los hechos de manera constante y contundente. Para no ir tan lejos, ahí está el reciente caso de Juchitán.
Las investigaciones del Gobierno de los Estados Unidos y de México revelan que Miguel “Quetu” Sánchez Altamirano era un peón en el tablero de Emilio Montero Pérez y sus ligas con el Cártel Jalisco Nueva Generación.

El trabajo de inteligencia de las agencias de seguridad de los Estados Unidos sobre los narcopolíticos de Morena dinamita a la 4T al cerrar el puño sobre estos por la política de seguridad nacional del presidente Trump.
El vocero del Departamento de Estado, Tommy Pigott, anuncia recompensas de 5 millones de dólares por los líderes del Cartel en Tijuana y Mexicali, tras las sanciones anunciadas contra la red de corrupción política del Cartel de Sinaloa en Baja California.
Washington apunta al corazón político del Cártel de Sinaloa. El Tesoro de EU sancionó a 21 personas y 25 empresas, entre ellas “El Mayito Flaco“, hijo de “El Mayo“ Zambada, y Carlos Torres, exesposo de la gobernadora morenista de Baja California, Marina del Pilar.
Según la oficina del Tesoro norteamericano, Carlos Torres usó su influencia para proteger al cártel, cuya “narcocorrupción“ alcanzó los niveles más altos del gobierno estatal, lo que pone en serio riesgo de solicitar licencia a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar.
Jorge Amílcar Olán goza hasta ahora de total impunidad porque ir tras él es ir tras Andy e ir tras este invariablemente conducirá a AMLO, porque todo el entramado de corrupción fue construido, consentido y alimentado desde Palacio Nacional.
Andy López Beltrán está bajo la lupa de dos agencias de seguridad estadounidenses por presuntos vínculos con el crimen organizado y el contrabando de combustible, reveló The New York Times.
Aún no hay investigaciones formales, pero el hijo del expresidente López Obrador buscó contacto con funcionarios de los Estados Unidos mediante intermediarios. El morenista ha rechazado las acusaciones en su contra.
Un informe del Human Rights Center de la Universidad de Berkeley, California, aborda la figura de crímenes de lesa humanidad como propuesta jurídica, en un prolijo análisis del patrón de agresiones en contra de periodistas y activistas, durante el gobierno de López Obrador.
En forma más que insistente se pone de relieve que los narcopolíticos de Morena usan a los capos del narcotráfico y al final terminan traicionando al crimen organizado para intentar salvarse de las sanciones de los EU.
Así lo demuestran a lo largo de la historia las traiciones a Miguel Ángel Félix Gallardo “El Jefe de jefes”, Rafael Caro Quintero, “El Narco de Narcos”, Ernesto Fonseca Carrillo “Don Neto”, Joaquín Guzmán “El Chapo” e Ismael “El Mayo” Zambada.
Sin embargo, lo que más debe ocupar y preocupar a las dirigencias nacionales, estatales y municipales del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) es que los morenistas han sido desplazados por los peores priistas.
